Nombras el árbol, niña
Y el árbol crece, lento,
Alto deslumbramiento,
Hasta volvernos verde la mirada.
Nombras el cielo, niña
Y las nubes pelean con el viento
Y el espacio se vuelve
Un transparente campo de batalla.
Nombras el agua, niña
Y el agua brota, no sé dónde,
Brilla en las hojas, habla entre las piedras
Y en húmedos vapores nos convierte.
No dices nada, niña
Y la ola amarila,
La marea de sol,
En su cresta nos alza,
En los cuatro horizontes nos dispera
Y nos devuelve, intactos,
En el centro del día, a ser nosotros.
Mis opiniones:
Los tres versos primeros de este poema expresan los sentimientos que el poeta posea por su hija. El verso último resuelve el poema completamente. Los tres versos primeros demuestran un mundo hermoso en su corazón donde solamente contiene su hija. También, su hija es la cosa más importante en su mundo. Aunque ningunas cosas puedan controlar la Naturaleza en el mundo real, la hija del poeta tiene la capacidad para controlar las fuerzas de la naturaleza. En el verso final, se describió la relación muy intima entre el padre y su hija. Quizás quiere decir que nada destruirá la relación entre los dos, ni siquiera cuando los dos son muy lejos uno al otro. Siempre, la hija ocupa un lugar especial en el corazón de su padre.
La usa de aparatos lingüísticos, por ejemplo, la imaginería, hace muy vivas e intensas las descripciones. También, el estilo del poeta crea una pintura animada, especialmente con sus descripciones del árbol creciendo, las nubes peleando con el viento y el agua brotando. Me encantan mucho el poema y la usa de las palabras del poeta.


